«El factor humano suple las carencias sanitarias y económicas».

«La unión popular y las rotundas medidas gubernamentales integran la receta vietnamita; sin un solo fallecido por Covid-19«.

«Cada comercio, cada ciudadano, cada área residencial es una fortaleza contra la epidemia», aclaraba semanas atrás el Gobierno para enfatizar el paralelismo bélico.

Un país en vías de desarrollo, como el Perú, con más de 1.000 kilómetros de frontera con China y sin un solo muerto. Vietnam no es reconocida en el listado de vencedores contra el COVID-19, quizá por no ser «democrático» sino socialista.

Pero ningún país presenta mejores cifras en condiciones más adversas. Su modelo ‘low cost’ (bajo costo) sirve de guía para gobiernos como el nuestro sin un fuerte sistema médico o tecnología de seguimiento.

La unión popular, las rotundas y urgentes medidas gubernamentales y un conjunto de cuarentenas preventivas integran la receta vietnamita, respetuosa con los derechos humanos.

En un inicio, descartada la batalla en suelo propio, por la carencia de servicios de salud y equipos como ventiladores mecánicos y unidades de cuidados intensivos. Las fuerzas se destinaron a las fronteras. No había salido aún el virus de China cuando el Gobierno interrumpió las celebraciones de Año Nuevo con el anuncio formal de la declaración de guerra al coronavirus.

Vista área nocturna de la ciudad Ho Chi Minh de Vietnam con 8 millones de habitantes.

Comités vecinales y policía

Tras detectarse contagios de trabajadores llegados desde Wuhan, el foco de la pandemia, certifica la urgencia vietnamita de correr más que el virus.

Los comités vecinales y policías, a falta de mecanismos tecnológicos de control, acuden a los domicilios de los contagiados o sospechosos para seguir su evolución.

Muchos países, como el Perú, identifican a los que han estado en contacto directo con los contagiados; mientras que Vietnam busca hasta la tercera o cuarta cadena de transmisión.

Esta estrategia le permite que en tres meses y medio cuente con 268 contagios, en su mayoría importados, tras haber sofocado un par de brotes. Sin un sólo fallecido. Mientras que el Perú registra 572 pero muertes.

Una de sus ciudades más pobladas, Ho Chi Minh dispone de 900 camas de cuidados intensivos para ocho millones de habitantes y ocho médicos por cada 10.000 habitantes, frente a 41 de España e Italia y los 12.8 del Perú.

Vietnam es un país con una población total de más de 95 millones, es tres veces más grande que la de nuestra nación. 

Sin embargo, en resultados, Vietnam es la vencedora en el mundo de esta pandemia del COVID-19 por su excelente gestión de los recursos escasos, algo que debemos imitar y no debe servirnos para justificar fracasos.

La unión popular en Ho Chi Minh permitió suplir falta de sistemas sanitarios y equipamientos para derrotar al COVID-19.

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